
Feromonas femeninas: mitos y verdades
¿Alguna vez te has preguntado si existe algo que nos haga ver más atractivas sin esfuerzo? Pues sí, ¡existe! No se trata de magia, sino de feromonas femeninas, esas pequeñas moléculas que nuestro cuerpo libera de manera natural y que pueden influir en cómo los demás nos perciben. En este artículo te contamos qué son las feromonas, cómo actúan en las mujeres y qué hay detrás de su misterioso poder de atracción.
¿Qué son las feromonas?
Según científicos, las feromonas son sustancias químicas naturales que el cuerpo libera para comunicarse, especialmente cuando se trata de atraer o generar empatía. Estas moléculas actúan de forma biológica y despiertan reacciones en quienes las perciben, especialmente, de deseo sexual ¡incluso sin darnos cuenta!
Así que cuando escuches a una amiga decir “Fue amor a primera vista”, quizá haya sido un roce de feromonas que generó “Química a primera impresión”.
¿Qué son las feromonas femeninas y de dónde vienen?
¿Te ha pasado alguna vez que con solo percibir el aroma de alguien quedas realmente cautivada? ¡Así trabajan nuestras feromonas femeninas! Las cuales logran desprenderse cada vez que sudamos, e incluso, algunas se liberan a través de nuestra voz. Hay un universo enorme relacionado con las feromonas y su capacidad para conseguir estímulos, no solo de atracción, sino también de atención y confianza.
Así que sí, las mujeres desprenden feromonas. Estas pequeñas hormonas olfativas son parte de nuestra naturaleza y por su poder receptivo pueden influir en cómo nos perciben los demás. Aunque las feromonas femeninas se perciben con mayor naturalidad en zonas húmedas del cuerpo como en las axilas, la boca, la zona V y hasta detrás de las orejas no podemos verlas ni sentirlas. Aún así son una forma sutil de comunicación entre cuerpos y emociones.

¿Cómo actúan las feromonas?
Dicen que “el olor tiene memoria”, y eso aplica totalmente cuando hablamos de atracción. Las feromonas femeninas actúan como mensajeras invisibles que influyen en cómo conectamos con otras personas. Cada cuerpo las produce de forma distinta, por eso algunas logran “flechazos” más rápidos que otras. Al final, todo está en esa química única que tu cuerpo transmite sin que tengas que decir una sola palabra.
Feromonas naturales y feromonas sintéticas
Si bien las feromonas son sustancias que liberamos de manera natural, también las hay de tipo sintético, las cuales se realizan en laboratorio y corresponden a una imitación de las naturales. Su uso es exclusivamente externo y se deben aplicar en determinadas partes del cuerpo para conseguir un efecto más prolongado. Además, , si utilizas feromonas sintetizadas, ya sea en pastillas o perfumes, debes tener en cuenta que no es recomendable hacerlo en todo momento y lugar, por ejemplo, en bares o discotecas. ¡Toma nota! Aquí te mostraremos los tres tipos de feromonas más comunes y cómo funcionan cada una de ellas:
Androstenona: son feromonas masculinas segregadas, principalmente, en las axilas de los hombres. Estas suelen dar señales de poder, fuerza y dominio que atrae a las mujeres.
Androsteroles: también llamada “la feromona de la fertilidad femenina”, está presente en el sudor y se produce en máximas cantidades durante la pubertad, hasta los 20 años. Tienen gran influencia en el comportamiento sexual e impacto sobre las percepciones de otras personas. Igualmente, pueden llegar a estimular el entusiasmo y la autoconfianza.
Las copulinas: están presentes en las secreciones vaginales de las mujeres cuando llegan a sus días más fértiles o de ovulación. Se asocian con tu madurez sexual y se perciben como relajantes para el sexo opuesto.
¡Un dato súper importante! Las mujeres que, generalmente, planifican con píldora anticonceptiva, tienen niveles más bajos de producción de estas feromonas femeninas.
¿Qué son las pastillas de feromonas para mujeres?
Últimamente se habla mucho de las pastillas de feromonas para mujeres, que prometen aumentar la atracción o mejorar la seguridad y el autoestia. Sin embargo, no hay suficiente evidencia científica que pruebe su efectividad. Estas pastillas no reemplazan las feromonas naturales que tu cuerpo produce; más bien, funcionan como suplementos que intentan imitar su efecto.
¿Se puede percibir el olor de las feromonas?

Muchas personas creen que las feromonas huelen, pero en realidad no tienen un aroma que podamos identificar de forma consciente. Lo que sentimos es la reacción que provocan en nuestro cuerpo, esa especie de “no sé qué” que a veces aparece cuando alguien nos atrae.
Esto sucede gracias a un pequeño órgano que tenemos dentro de la nariz, llamado órgano vomeronasal. Él detecta las feromonas y envía la información a una parte del cerebro que libera oxitocina, conocida como la hormona del amor. Así que sí, puede que esa conexión inmediata con alguien tenga más ciencia de lo que imaginabas.
Mitos y verdades de las feromonas femeninas

¿Los perfumes con feromonas para mujer aumentan el deseo sexual?
Los perfumes que utilizan un concentrado de feromonas humanas han sido elaborados en laboratorios y actúan como un aditivo olfativo en cosméticos. Si bien las feromonas nos ayudan a sentirnos más lindas, sexys y seguras, y por ende, más atractivas para el sexo opuesto; aún no se ha comprobado que las fragancias que contienen feromonas sintéticas sean 100% efectivas para lograr este objetivo. En caso de usarlas, se deben aplicar en aquellas partes del cuerpo que tienen mayor contacto con el exterior, como el cuello y las muñecas.
¿Su producción natural disminuye con el paso del tiempo?
La respuesta es sí. Como ya lo sabes, es durante los días de ovulación cuando ocurre la mayor concentración de feromonas femeninas. Esto significa que, a medida que vamos llegando a la etapa madura, y dejamos de ovular al llegar la menopausia, también comienza a detenerse su producción natural en nuestro cuerpo.
¿Las feromonas durante la lactancia tienen algún efecto en nosotras?
Algunos estudios han explorado si las feromonas femeninas influyen durante la lactancia. Por ejemplo, se ha visto que compuestos emitidos por mujeres que están lactando podrían afectar el ciclo menstrual de otras mujeres que las rodean, cambiando su longitud o fases.
Aunque aún no hay pruebas concluyentes de que estas “feromonas de la lactancia” alteren el comportamiento humano en todos los casos, la idea nos recuerda algo importante: nuestro cuerpo sigue comunicándose químicamente, incluso cuando cuidamos de un bebé.
¿Cómo puedo aumentar las feromonas femeninas?
No existen pastillas mágicas que multipliquen tus feromonas femeninas, pero sí hay formas naturales de mantenerlas activas y equilibradas. Tu alimentación, tus hábitos y tu estado emocional influyen mucho en cómo tu cuerpo las libera.
Comer alimentos ricos en zinc (como las nueces o el chocolate oscuro), vitaminas del complejo B, frutas frescas y agua suficiente puede ayudar a regular tus hormonas y mantener tu cuerpo en armonía. Dormir bien, moverte cada día y reducir el estrés también favorecen que tus feromonas fluyan con naturalidad.
¿Todas las mujeres reaccionamos igual a ellas?
¡Por supuesto que no! Todas somos diferentes y por esta razón, algunas tenemos un sentido del instinto más agudizado que otras. Sin embargo, ante las reacciones no solo influye el sentido del olfato, hay otros factores claves como el gusto que tengamos hacia la otra persona e incluso el contexto en el cual nos encontremos.
En definitiva, el mundo de las feromonas femeninas sigue siendo un misterio fascinante. Aún hay mucho por descubrir, pero algo es seguro: la verdadera atracción comienza cuando te sientes cómoda, segura y auténtica.
Fuentes
Rabbit Nipple-Search Pheromone Versus Rabbit Mammary Pheromone Revisited. https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-0-387-73945-8_30

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